Entradas

Ansiedad que me atrapa

Imagen
 Ansiedad.  Ansiedad que me mata por dentro.  Angustia que trepa por mi garganta y se instala en mi pecho. Mis pensamientos se nublan y se convierten en feroces tormentas de las que quiero escapar. Regresan aquellas emociones intensas y desgarradoras. La soledad me envuelve y se siente pesada. Sola. Estoy sola y me ahogo. Me siento atrapada en un lugar hostil lleno de pensamientos que me empañan la vista.  Ansiedad que vuelve cuando regresa la luna. Una de esas que te ahoga, que te convierte en tan solo una sombra temblorosa. Toda la inseguridad se acopla detrás de mí y se convierte en mil fantasmas de frías manos. Me persiguen, se burlan, se ríen.  Ellos están ahí, esperando a que vuelva a derrumbarme para robar mis lágrimas. Intentan arrastrarme a lo oscuro, allá donde no pueda pedir ayuda.  Mi voz quiere salir en forma de un grito que nunca aparece. Quiero que alguien me escuche pero la ansiedad se lleva palabras que nunca llegan a decirse. Está frío aqu...

Querida yo

Imagen
Querida yo del pasado. Sé cuánto dolor has sufrido. Conozco, porque los conté, cada uno de los llantos que te han provocado. Sé que te sientes rota, sola y perdida. Sé que te odias. Que te desprecias. Que no entiendes qué hiciste para recibir aquel dolor por parte de personas a las que nunca les hiciste nada. Te miras al espejo y te sientes asqueada. Piensas, porque te lo has creído, que no mereces el cariño de nadie. Que eres un error, un espécimen extraño al que todos miraban mal.  Sé que lloraste en silencio en clase. Que escapabas al baño para descargar toda la angustia que te estaban provocando. Que querías escapar pero no tenías el valor para hacerlo. Escribías en tu agenda palabras de socorro que jamás llegaron a nadie. Te las guardabas para ti, porque te daba miedo empeorar las cosas. Querías que te tragase la tierra, fugarte a algún otro mundo donde ser libre. Donde podrías alejarte de todo lo que te hacía daño. Sé que te pegabas a ti misma, aunque luego te arrepentía...

Descansar

Imagen
Un descanso. Un respiro. Es eso lo que necesitamos cuando todo nuestro alrededor cae preso del caos. Cuando las situaciones pueden con nosotros y nos aplastan. Cuando todo es demasiado y acabamos perdiéndonos. Cuando nos convertimos en sombras desbordadas de miedos, preocupaciones, malos sentimientos. De agotamiento.  Y es entonces, al estallar, cuando nos damos cuenta de que estamos cansados. De que hemos pasado demasiado tiempo siguiendo lo que nos dictan, dejando en el olvido lo que nuestro corazón desea. Abandonando nuestros propios sueños que poco a poco se van volviendo ajenos. Y de repente por fin oímos esa voz interior que nos ha estado llamando en vano. Es voz que se ha rendido y se agota de tanto gritar. Esa voz que se convierte en un murmuro que resuena lentamente cuando estamos en el silencio.  Pero solo necesitamos respirar. Detenernos a pensar, a escucharnos, a entendernos un poco más. Alejarnos de todo y de todos para poder sentirnos. Analizar nuestras emociones...

Vivir

Imagen
Qué bonito puede ser vivir. Sentir. Respirar.  Qué bello sentir la brisa. Dejar que el aire bese tu piel. Mirar las estrellas y perder tu vista entre ellas. Jugar a que persigues a las nubes o buscar formas en ellas. Escuchar la risa de una persona querida, y querer guardarla para siempre aunque no se pueda.  Qué bonitos los abrazos sinceros, aquellos bálsamos que parecen hacer desaparecer cada uno de nuestros temores. El apoyo incondicional de alguien y su contacto cálido. Que mágico es ver un paisaje y llenarte de sus colores. Ver un atardecer y observar sus intensos colores. Mirar las primeras estrellas. Qué magnífico es respirar el aroma de los árboles y flores. Ver el vuelo de un ave o el aleteo de una mariposa, tan frágil y ligero. Atrapar una rápida estrella fugaz con tus ojos y pedir un deseo al viento para que se lo lleve.  Qué alegría el sentir el agua del mar en nuestros pies, fría y refrescante.  Qué gran sensación formar un vínculo con un animal. Acarici...

Fantasía o realidad

Imagen
 Un día crucé a un mundo distinto, donde todo era posible. Donde los prejuicios no existían y la luz no dejaba ningún resto de oscuridad. Allí puede existir todo lo que imagine; hay miles de posibilidades. Allí puedo ser libre. Mi alma puede expandirse hasta el cielo y rasgar las nubes dejando asomarse a los rayos dorados que harán desaparecer la penumbra y la niebla. Puede existir magia, hechiceros, dragones y princesas guerreras. Allí pueden pasar cosas maravillosas que no tienen nada que ver con la realidad. Es un refugio, un escape, una forma de evadir todo y huir a un universo distinto, descubrir un infinito eterno. Puedo ser pirata, reina o incluso una guerrera. Puedo volar y fundirme en la esencia de todo. Sentir la vida, sentir el universo, fusionarme, perseguir las estrellas. Perseguir el viento que arrastra débiles susurros. Buscar caminos ocultos que lleven a paraísos prohibidos; sendas iluminadas por la luz plateada de la luna. Puedo viajar y ver mundos y vidas distinta...

Alma que llora

Imagen
 Y qué dolor cuando te equivocas. Cuando te arrepientes de haber dado un paso que acabó siendo el principio de un abismo. Cuando haces algo y todo se derrumba, como si el mundo estuviera hecho del cristal más fino. Frágil, todo es frágil. Todo parece destruirse. Y qué dolor cuando amas. Cuando lo pierdes todo. Qué dolor cuando las cosas dejan de ser. Cuando todo fue un sueño lleno de fantasmas y malas decisiones.  Cuando todo lo pasado te amenaza con no regresar.  Que angustia sentir ese nudo en la garganta que te hace sentirte tan pesado. Tan ahogado. Como si el aire se hubiera vuelto plomo. El oxígeno parece lleno de astillas que se clavan en tu garganta. Que dolor esas ganas de llorar, y no poder hacer nada. Sentirte pequeño, solo, envuelto en una fría oscuridad. Los pensamientos se vuelven tus enemigos y te susurran una y otra vez lo que hiciste mal. Te recuerdan tus remordimientos. Tus angustias. Tus anhelos.  ¿Qué hacer? ¿Cómo escapar? Todo se vuelve un torbell...

Cansada

Imagen
Cansada. Cansada de dar por hecho las cosas. De pensar que las cosas son de una manera cuando en realidad no. De creer en ilusiones que se rompen con tan solo tocarlas, como si se tratasen de una sutil quimera. De creencias disfrazadas, de rostros enmascarados, de pensamientos intrusos que desordenan mi calma. Demasiado inocente para este mundo. Demasiados sueños incrustrados, hasta el punto de no poder ver la luz de la cruda realidad. Demasiado frágil, demasiado ligera hasta el punto de no poder rozar el suelo. Y por ello, la realidad me pega una bofetada en la que siempre quedará la huella.   Harta de darle vueltas a la cabeza hasta perder mi felicidad y mi calma. De acosadores pensamientos que drenan mi energía hasta convertirme en un ovillo de ansiedad y miedo. Quisiera un descanso de tanto. Quiero poder huir a un pacífico lugar desconectado de todo. Allá donde pueda gritar hasta quedarme sin voz para echar todo lo que llevo dentro, quemándome en los labios y en el pecho. ...